Montaña rusa de emociones la vivida durante la última jornada del Shenzhen International, con el protagonismo muy repartido y el triunfo en última instancia del tailandés Kiradech Aphibarnrat. Con respecto a los españoles, se pasó de la esperanza y el liderato tempranero de Pablo Larrazábal y la magnífica vuelta de Álvaro Quirós, la mejor de la semana de todo el torneo, a la desilusión final fruto de la caída del barcelonés, a quien no le salió nada en la segunda mitad del recorrido.
Larrazábal empezaba como un tiro, con cuatro birdies en los seis primeros hoyos, y llegaba a colocarse líder con dos golpes de ventaja sobre una marabunta de aspirantes. Aphibarnrat, líder después de 54 hoyos, y Peter Uihlein eran, a priori, los rivales a batir, pero ninguno de los dos conseguía arrancar y el barcelonés les quitaba las pegatinas por la derecha.
Sin embargo, cuando el triunfo parecía encarado, el putter del español se enfrió y las oportunidades de birdie perdidas empezaron a alternarse con algún que otro bogey. Salvo en el segundo golpe del hoyo 13, Larrazábal seguía sin fallar pero no encontraba el camino del hoyo, una senda expedita en sus primeros compromisos. Al final, el campo acababa cazándolo en el tramo final, con bogey en el 16 (muy mala suerte para el barcelonés en este par 3, ya que su bola se quedó en una posición complicadísima tras la salida) y doble bogey en el par 5 del 17 tras visitar el agua.
Mientras tanto, un buen número de jugadores se quedaban con -10 en la casa club y se veían superados por el joven Hao-tong Li, la gran esperanza del golf chino, que firmaba un gran 67 y llevaba el -12 al marcador después de marrar su última oportunidad de birdie en el 18. Poco después, Fleetwood quedaba como tercero en discordia al acabar con -11, un resultado que le mete en el Cadillac Match Play, y solo faltaba por ver de qué era capaz Aphibarnrat en el tramo final.
El contundente tailandés, ganador en 2013 del Abierto de Malasia y poseedor de un gran juego corto que rivaliza con su pegada, dejaba a la afición local compuesta y sin título al conseguir un gran eagle en el hoyo 17 y empatar con Li, a quien tumbó con un birdie de libro en el primer hoyo del desempate para poner fin a su larga sequía.
«Llevo un año pasándolo mal. Perdí a mi entrenador (Natpasit Chokthanasart, que falleció en diciembre de 2013) y cambié de material. Hubo muchos cambios después de mi anterior victoria», resumía Aphibarnrat.
Álvaro Quirós terminaba como mejor español después de una vuelta de ensueño, 63 golpes, iniciada con cinco birdies consecutivos y 29 impactos en los nueve primeros. Al final, decimoquinto a cuatro golpes del líder, justo por delante de Pablo Larrazábal, que finalizaba con un golpe más en la vigésimo segunda posición.
Jorge Campillo finalizaba vigésimo quinto (70 en el día), Adrián Otaegui remontaba hasta la trigésimo novena plaza (67 para acabar) y Rafa Cabrera-Bello descendía a la cuadragésimo séptima plaza (73).
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