Después de que la primera parte de la maratoniana jornada del sábado de la Ryder Cup acabara con un solo punto de diferencia en el marcador, Estados Unidos aprovechó los seis partidos de foursomes para aumentar su ventaja a dos puntos, aunque sus jugadores han tenido que afrontar una arrolladora marea azul en la jornada vespertina.
Si por la mañana eran los estadounidenses los que llevaban la voz cantante liderados por Steve Stricker y Stewart Cink, y bien acompañados por Mahan, Fowler o Furyk, por la tarde la situación ha cambiado radicalmente y los europeos dominan en todos los marcadores provisionales. Pero vamos por partes…
Una vez finalizada la primera sesión de fourballs (podéis leer la crónica aquí), Montgomerie retocó la alineación para emparejar a Harrington (gris en el primer partido, siendo amables) con Fisher y a Poulter con Donald. Además, se estrenaban Miguel Ángel Jiménez con Peter Hanson de pareja de baile y los hermanos Molinari, el debut más esperado de los últimos tiempos de la Ryder.
Pese a que el formato aparentemente favorecía los intereses europeos, la balanza no tardó en decantarse hacia el otro lado del Atlántico. Los Molinari estaban fuera de ritmo, Jiménez y Hanson eran incapaces de hacer frente al huracán Stricker, que llevaba en volandas (qué cosas) al número uno del mundo, Poulter y Donald se las veían y se las deseaban para despegarse de Watson y Overton, los combativos rookies que dieron la principal sorpresa de la mañana, y los Macs norirlandeses tenían que vérselas con la más fea, un Stewart Cink en estado de gracia.
La única nota positiva era la recuperación de Padraig Harrington, que tenía a todo Celtic Manor en vilo después de su deficiente rendimiento del primer partido, y que conseguía hacer olvidar por unos instantes la polémica de su elección ofreciendo destellos de gran juego.
Con dos partidos claramente decantados (uno a favor de Europa, el de Harrington y Fisher contra Mickelson y Johnson, posiblemente la pareja más floja de toda la Ryder; y otro en contra, el de Jiménez/Hanson contra Woods/Stricker), la emoción se centró en los hoyos decisivos de Celtic Manor, el tramo que va del hoyo 14 al 18, que por ubicación y trazado serán los encargados de dar espectáculo y resolver esta Ryder.
Los Molinari plantaban cara a sus rivales después de un inicio dubitativo y conseguían empatar el partido en el largo hoyo 16 después de un magnífico híbrido de Francesco, pero los estadounidenses no tardaron en rehacerse con un gran birdie y cerraron el partido jugando de libro el hoyo 18. Hunter Mahan se mostró intratable durante toda la vuelta y acabó con la leyenda de imbatibilidad de los transalpinos.
Después de esta primera decepción, la segunda la protagonizaron Westwood y Kaymer, que cedieron medio punto en el último green después de que el campeón del US PGA Championship marrara con el putter varias ocasiones claras para decidir el partido. Furyk y Fowler lucharon hasta el final y se llevaron el empate, que a posteriori podemos considerar justo pese a los fallos de Kaymer. Tremendo el aplomo demostrado por Ricky Fowler, que ha pasado de la Walker Cup a la Ryder en cuestión de un año.
El equipo técnico europeo (reforzado por José María Olazábal, que se ha incorporado hoy como “vicecapitán extraoficial con mando en plaza”) depositaba sus esperanzas de igualada en los dos partidos que quedaban en el campo. En el primero, Luke Donald, lastrado en el primer enfrentamiento por un apático Harrington, tomó el mando en el momento decisivo del partido y lo cerró con una magistral salida en el hoyo 17, par 3 de 198 yardas, que dejó el birdie en bandeja a su compañero. En el segundo, los Macs norirlandeses dilapidaron la escasa ventaja de un hoyo con la que salían del tee del 16 y vieron como Stewart Cink primero, y su falta de acierto en los greenes, después, les privaban de sacar algo positivo.
Así acababa la primera sesión de seis foursomes, con 4 puntos para Europa y 6 para Estados Unidos y sensaciones agridulces, por no decir directamente agrias.
Después de un breve descanso, y tras el correspondiente reparto de consignas y de ánimos por parte de Monty y de sus vicecapitanes, se dio comienzo a la jornada vespertina que se compondría de los dos últimos partidos de foursomes (Donald/Westwood vs Stricker/Woods y McDowell/McIlroy vs Johnson/Mahan) y los cuatro fourballs restantes.
Y, como por ensalmo, el panorama cambió de manera radical. No sabemos si por alineación de astros, por el efecto de las palabras del equipo técnico, porque los jugadores europeos se han conjurado para dar la vuelta a la situación ante su público o porque el cansancio ha hecho mella en el equipo estadounidense, ahora mismo el azul de la bandera europea es el único color que ondea en el marcador de los partidos pendientes. Si bien aún pueden pasar muchas cosas en los fourballs (el más adelantado no ha pasado del hoyo 8), podemos ser moderadamente optimistas con los dos foursomes que quedan por concluir, donde Donald y Westwood (pareja que ha dado grandes resultados en Ryders anteriores) están destrozando a Stricker y a un desdibujado Woods) y McDowell y McIlroy por fin están mostrando su mejor cara Zach Johnson y Hunter Mahan, dos auténticos perros de presa.
Además, y en lo que concierne a los intereses patrios, Miguel Ángel Jiménez está dando un auténtico recital, con tres birdies en seis hoyos, y parece decidido a hacer olvidar su enfrentamiento con Stricker y Woods.
Aquí tenéis cómo van los partidos que se han quedado pendientes, el marcador provisional y el resultado si los partidos acabaran tal como están ahora mismo.
Mañana se retoma la acción a las 9 de la mañana (hora peninsular) y la organización piensa que podrán encajar también los individuales en el tiempo que resta, siempre que la meteorología lo permita. Esperemos que mañana impere el azul, tanto en el cielo como en los marcadores.
Bubba Watson Celtic Manor Resort Colin Montgomerie Corey Pavin Dustin Johnson Edoardo Molinari European Tour Francesco Molinari Graeme McDowell Hunter Mahan Ian Poulter Jeff Overton Jim Furyk José María Olazábal Lee Westwood Luke Donald Martin Kaymer Matt Kuchar Miguel Ángel Jiménez Padraig Harrington Peter Hanson PGA Tour Phil Mickelson Rickie Fowler Rory McIlroy Ross Fisher Ryder Cup Steve Stricker Stewart Cink Tiger Woods Twenty Ten Course Zach Johnson
1 comentario a “Día de contrastes en la Ryder”
Hoy toca culminar la remontada! Go Europe! 😛
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