“Creo que ha sido una buena defensa del título”, declaró Poulter tras finalizar segundo el HSBC Champions. “Estoy algo decepcionado por no llevarme el trofeo, pero quince birdies y un eagle el fin de semana es jugar muy bien al golf”. Así es, Ian llegaba, una vez más, en buena forma a los últimos torneos del año. Han sido meses de decepciones tras su enorme despliegue de actitud en el Medinah Country Club, en el que prácticamente él solo ganó una Ryder. Después de eso no quedó nada, como si se hubiera agotado en dar a Europa un triunfo histórico: cuatro top 10, tres cortes fallados y un buen puñado de torneo a mitad de tabla.
Eso, para un jugador de sus ambiciones, es prácticamente un cero al 2013. El final de la FedEx Cup le otorgó unas semanas de descanso que desembocaron en China, donde se vieron atisbos de aquel juego corto que empujaba cualquier approach o salida desde el bunker al centro del agujero. También su putt despertó, inquieto tras una placentera siesta, y finalizó segundo y tercero por los números en sus dos últimos eventos disputados. El año estaba llegando a su fin y había que aprovechar el buen momento para sumar victorias, por lo que, como motivación adicional, consiguió que Henrik Stenson aceptara una apuesta sobre su liderato en la Race to Dubai. Cien dólares y 10 a 1 contra el inglés.
Ian, de entre todos los jugadores del mundo, es quizá el más capaz de predecir cuando se encuentra en buena forma, ya que aunque su juego no responda en un día concreto, él lo suplanta con borbotones de actitud. Más de quinientos mil puntos de diferencia contra Stenson y dos torneos por delante eran justo lo que necesitaba para salir como una fiera desbocada a por los birdies en el Montgomerie Maxx Royal. En la primera jornada, suspendida por falta de luz, sumó siete, finalizando hoy con una vuelta de 66 impactos. En la segunda, ya sin bogeys de por medio, firmó seis más y repitió resultado para alcanzar el menos doce en la clasificación.
“Estoy muy emocionado”, contestó, como si oliera la sangre del futuro. “Es genial jugar un buen golf. Siempre he jugado bien al final de cada temporada y… bueno, van a ser unos últimos torneos divertidos”. Él ya ha puesto su parte para vencer dentro y fuera del campo a Henrik, pero quizá no esperara lo que el ganador de la FedEx Cup se guardaba bajo la manga. No, Stenson no se ha cansado ni mucho menos de ganar. En primer lugar fue un 64 el jueves, con hasta ocho birdies. Parecía algo más oxidado hoy, firmando nueve pares consecutivos en sus primeras pruebas del día, pero en los segundos consiguió cuatro más que le situaron también en el menos doce. Uno contra el otro en el Turkish Airlines Open, escenario idílico para aquellos fuertes inversores que querían también dar un merecido final a un Circuito Europeo en horas bajas. Ahora, el mejor golf del mundo está allí.
Y es también gracias a una leyenda viva del golf, tan viva que no titubea lo más mínimo cuando le preguntan si espera ganar diecinueve grandes. Tiger viajó a Turquía acolchado por las comisiones pero nada dispuesto a pasearse ante los que también le pondrán las cosas muy duras a lo largo de la próxima temporada. Seguramente algo ofuscado por su 70 del jueves, salió con la mirada de los días importantes para firmar la mejor vuelta del día y, quién sabe, quizá del torneo. Era difícil que se le resistiera un recorrido con cinco pares 5, su particular escenario favorito para cazar. Cinco aciertos por los primeros nueve y otros cuatro por los segundos le bastaron para sacudirse las malas sensaciones. 63 golpes. A uno de los de la apuesta.
Son los tres grandes nombres que supuran ambición en un torneo emocionante, abierto y generoso. Dubuisson y Walters se colaron en el liderato y Richard Sterne no espera muy por detrás, desde el menos diez, pero es imposible no mirar la clasificación y ver solo a los otros. Alejandro Cañizares es séptimo con menos nueve, también aficionado, como Poulter, a los grandes finales de año. Pablo Larrazábal es vigésimo quinto con menos seis, Rafael Cabrera-Bello cuadragésimo segundo con menos cuatro, Eduardo de la Riva quincuagésimo sexto con menos uno y Miguel Ángel Jiménez sexagésimo quinto al par. “Solo uno por detrás”, dijo Tiger. “Sabemos que el resultado ganador va a ser muy bajo (menos veinte o más). Hay que esperar que el resto sean muy agresivos y que consigan un montón de birdies”. Todos a sus puestos.
Alejandro Cañizares Darren Fichardt Eduardo de la Riva European Tour Goerge Coetzee Henrik Stenson Ian Poulter Justin Rose Justin Walters Miguel Ángel Jiménez Montgomerie Maxx Royal Pablo Larrazábal Paul Casey Peter Uihlein Race to Dubai Race to Dubai 2013 Rafa Cabrera-Bello Ricardo González Steve Webster Thomas Björn Thorbjorn Olesen Tiger Woods Turkish Airlines Open Victor Dubuisson
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