Con su victoria este domingo en Abu Dhabi, Gary Stal se une a Victor Dubuisson y Alexander Levy, como el cuarto jugador joven salido de los hornos de la cantera francesa que se lleva un torneo del European Tour en los últimos dos años naturales, a los que habría que sumar los triunfos de los más «veteranos» Julien Quesne, Gregory Bourdy y Raphael Jacquelin en ese mismo periodo. Stal, Dubuisson y Levy están por debajo de los veinticinco años y comparten generación con un cuarto hombre, Romain Wattel, que a pesar de no haberse estrenado en el Circuito Europeo acabó el año pasado en el top 30 de la Race to Dubai con la mejor anotación acumulada a lo largo del año (-157). Sin duda, otro de los grandes jugadores que abanderan la explosión del golf francés.
Si hasta ahora el golf galo había estado viviendo de las guadianescas hazañas de Raphael Jacquelin y Gregory Bourdy, ambos con cuatro torneos del European Tour en sus vitrinas, y de Gregory Havret y Thomas Levet, más lejanas (aunque el último Open de France de Levet es de 2011), del país vecino ha salido una camada de jugadores, algunos acostumbrados a jugar juntos desde su época amateur, que podría marcar una época.
El abanderado de esta eclosión es sin duda Victor Dubuisson, aunque también es el más «antisistema», por así decirlo, y el que más ha ido por libre en su formación. El decimoséptimo jugador del mundo por ranking ha sido una de las grandes sorpresas de los últimos años. Aparte de su victoria en el Turkish Airlines de 2013, su actuación en el WGC Accenture Match Play, obligando a Jason Day a jugar al límite para ganarle, su noveno puesto en el Open Championship, el séptimo en el PGA Championship y su récord de dos puntos y medio sobre tres posibles en su debut en la Ryder Cup, son argumentos de peso para considerarle toda una estrella.
Junto a él Alexander Levy, con dos triunfos en el European Tour, que representa la consistencia, un jugador fiable para andar de manera constante entre los veinte primeros. Por su parte, Gary Stal ha demostrado este domingo ante lo más granado del Circuito Europeo que puede codearse con ellos sin que los nervios conviertan sus manos en gelatina. Por último Romain Wattel, que a falta de un triunfo en el European Tour tiene uno de los mejores currículos entre los jugadores franceses aficionados, y que se estrenó como vencedor en el Challenge en 2010, aunque todavía como amateur. Su consistencia durante 2014 y su progresión durante los cuatro años que lleva como profesional son el mejor augurio.
Este florecimiento no parece haber surgido por generación espontánea. Eso es lo que defiende nuestro compañero Javier Pinedo, uno de los mayores especialistas de nuestro país en el golf francés y que a través de conversación telefónica nos dio las claves del fenómeno galo.
“Esto no es casual. Es un trabajo muy serio de la Federación Francesa con los jóvenes desde hace mucho tiempo. Hay un plan definido dirigido a llegar con garantías a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y a largo plazo a la Ryder del 2018 que se jugará allí”, nos explica Pinedo, que expone las líneas maestras para alcanzar los objetivos.
«Esto se consigue haciéndolos jugar a todos ellos al máximo nivel, bien sea el Open de Francia, torneos del Challenge, del Alps, etc. Para ello tienen un plan de financiación para que se puedan apuntar también en los mejores torneos amateurs, especialmente en EE. UU. aunque estén en universidades francesas, pero también en Australia, etc. y dándole prioridad a la formación de los jóvenes en los mayores escenarios posibles”, apunta Javier, que también ve diferencias entre la preparación de los jóvenes en comparación con España.
“En Francia el sistema está enfocado a crear profesionales. En España, quizás, se busca el triunfo en los campeonatos amateur, mientras que allí se busca formar al profesional. Por ejemplo, si un jugador tiene que ir al campeonato del mundo amateur pero prefiere ir a la escuela del Web.com se le permite porque se valora que es mejor para su carrera intentar entrar en el circuito satélite del PGA Tour».
De momento parece que el plan de la Federación Francesa está surtiendo efecto y estos cuatro mosqueteros probablemente den muchas más alegrías al aficionado galo, aunque en realidad somos todos los espectadores los que estamos agradecidos de ver tanto talento en el European Tour.
2 comentarios a “El boom del golf francés”
Yo añadiría en el artículo el nombre de Jean Francois Remesy como golfista francés destacado de los últimos años, ya que ganó varios torneos del circuito europeo.
Tienes razón, Pedro, aunque Remesy es un poco mayor que los demás y ya ha alcanzado la categoría sénior.
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