El propio Henrik Stenson se encargó de acallar su sarcasmo con su juego. El sueco llegaba al TOUR Championship con la opción de ganar los diez millones de la FedEx Cup sin haber alzado ningún trofeo esta temporada, consciente de que, aunque dependía de sí mismo, la tarea no iba a ser fácil. «No hay ningún jugador que esté jugando bien y con la confianza por las nubes, ni nadie con unos cuantos majors ni nadie que le pegue 330 yardas desde el tee. No debería ser tan difícil», bromeaba. Sin embargo, su juego en la primera jornada en East Lake fue suficiente como para batir a todos esos a los que aludía irónicamente.
En plena lucha por el premio más alto de la historia del golf, Stenson se dejó opción de firmar un 59 en el par 70 en el que se cierra la temporada del PGA Tour. En doce hoyos se puso -8 con seis birdies y un eagle sin fallos, con lo que necesitaba restar tres golpes más en los últimos seis hoyos para llegar a la cifra fetiche. Sin embargo, en el último tercio del recorrido tuvo que enfrentarse a algunas situaciones en las que se vio obligado a hilar fino para evitar el bogey, algo que no pudo hacer en el 17, escenario de su único error del día.
De este modo acabó entregando un 63 (-7) con el que lidera con dos golpes de ventaja frente a Paul Casey. El mejor del resto de sus compañeros del top 5 de la FedEx Cup (aquellos que con una victoria se llevarían los diez millones) es Jordan Spieth, que firmó un 68 (-2) para situarse en la quinta posición a cinco golpes de Stenson.
El ganador del TOUR Championship y la FedEx Cup de 2013 repitió una estrategia que viene usando históricamente en su carrera y que ya empleó hace dos años, cuando minimizó los hoyos en los que salía con driver. Aunque admitía no ser consciente de las estadísticas exactas, justificó su decisión al comentar lo complicado que es coger green si mandas tu bola de salida al rough. Sus maderas 3 y 4 acabaron en calle en un 78% de los casos, una cifra muy superior al 58% de la media del plantel.
Tercero en la clasificación se asoma un Rory McIlroy con 66 golpes (-4). A pesar de que necesita una combinación de muchos factores para llevarse el millonario bonus (sumados a una victoria suya), el norirlandés se mostró satisfecho con su comienzo. Destacó lo importante que sería para él concluir la temporada americana con una victoria aunque sabe que a partir de él, el premio a la regularidad no solo depende de él. «Todo lo que puedo hacer es ganar el torneo y ver qué ocurre», comentó.
El líder de la FedEx Cup, Jason Day, cuajó un comienzo arrollador con tres birdies en sus tres primeros hoyos, una tendencia positiva que se vio frenada en seco en el hoyo 5. Su salida acabó impactando un árbol y se fue fuera de límites, un contratiempo que le hizo acabar firmando un 7 en este par 4. Sin recuperarse del todo de este triple bogey, el australiano acabó firmando un 69 (-1), con el que ocupa la undécima posición empatado entre otros con Rickie Fowler. “Me gustaría decir que soy como una máquina y que puedo pegar recto 315 yardas, pero desafortunadamente somos humanos y vamos a cometer algunos errores», reflexionó.
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