Era un día para aprender. Nacho Elvira tenía su primera oportunidad de victoria en el Challenge Tour, partiendo con tres impactos de ventaja sobre los segundos clasificados, y reconocía no saber cómo iba a reaccionar en los momentos decisivos. Quizá se desmoronará como lo acostumbran a hacer los jóvenes sin experiencia o quizá jugara como si de un día más se tratara, siguiendo la progresión de seis birdies por vuelta que llevaba en The Foshan Open. En cualquiera de los dos casos, era consciente de la magnitud de la ocasión que tenía delante y salió a competir serio, concentrado, dispuesto a plantar cara prueba a prueba, golpe a golpe. Al menos, es lo que dice la teoría que es necesario hacer en este tipo de situaciones.
El guión fue perfecto al comienzo de su vuelta. Par, birdie y par para abrir la jornada y confirmar que era el hombre a batir por Hatton y Walker, los segundos clasificados. Es el tipo de inicio al que nos ha acostumbrado Tiger Woods en sus mejores semanas, en las que se sitúa líder el sábado para dedicar el domingo a contemporizar, no arriesgar más de la cuenta, quitar los grandes errores de la ecuación. Nacho fue capaz de emularlo, pero llegó un punto en el que se atascó firmando un par tras otro. Hasta once seguidos volvieron a abrir las puertas a los ingleses y a Shiv Kapur, que llegaba disparando a bandera con mucha confianza. Elvira cometió un bogey al 14 y las dudas podrían haberle nublado el horizonte, pero nada más alejado de la realidad. Llegó empatado al hoyo 18 con el hindú y Hatton, en un acumulado de menos catorce, el mismo con el que el cántabro había pegado su primer golpe del domingo. Walker amenazaba desde el menos trece.
Par 5. 498 metros, el terreno ideal para restar otro golpe al recorrido; al menos a priori. Walker marchaba con menos dos en el día, Hatton con menos tres, mientras que Kapur había llegado al menos cuatro. Nacho, por su parte, no había pasado del par y se había dejado empatar en la tabla, lo que a veces también mina la moral del deportista. El desenlace del torneo, entonces a unos pocos impactos de distancia, parecía ir a dirimirse en un playoff, pero ocurrió lo inesperado. Kapur firmó un bogey, Hatton también, mientras que Walker no fue capaz de pasar del par. Elvira solo necesitaba un cinco para ganar su primer torneo en el Challenge y no falló, como venía haciendo durante toda la semana.
Ha sido un triunfo en el momento preciso, con dos pruebas todavía pendientes hasta final de año y la oportunidad, cada vez más palpable, de ascender a las grandes ligas. Elvira es ahora decimotercero en la orden de mérito del Challenge Tour, lleva tres top 10 consecutivos y es carne del Circuito Europeo. Es la segunda victoria española este año, después de aquella gran semana de Jordi García Pinto en los primeros compases de la temporada.
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