Andaba George Coetzee con la mosca detrás de la oreja porque, siendo uno de los puntales sudafricanos, no había sido capaz de sacar un buen resultado en ninguno de los cinco torneos que se habían disputado hasta ahora en su país. De hecho, no pasó el corte en tres de ellos. Sin embargo, este domingo se ha quitado a lo grande la espinita, en su propio club y llevándose un Tshwane Open que por momentos parecía propiedad de otro sudafricano, Jacques Blaauw, quien se había desatado con un menos nueve en casa club.
Blaauw, que salía con cinco golpes de desventaja por la mañana del domingo, entregaba una tarjeta de ensueño, con 61 (-9) golpes en la que solo ha habido cabida para el acierto. Nueve birdies, incluyendo los dos últimos compromisos del Tshwane Open, impolutos, sin errores y que le dejaban un menos trece en el agregado que le asignaba un pequeño colchón de un golpe de ventaja sobre Coetzee, Otaegui y el escocés Craig Lee, todavía con la mitad del recorrido por cerrar. No era fácil, pero excepto Coetzee todos fueron renunciando a llevarse el torneo, quizás porque la segunda parte del Pretoria Coutry Club es la más complicada del campo, y la cosa se quedó en un mano a mano entre sudafricanos toda vez que Coetzee sellaba el birdie en el 10 para igualar el menos trece de Blaauw.
Ocho hoyos por delante tenía el sudafricano para llevarse el torneo en un campo que conoce bien pues es socio, así que solo era cuestión de esperar. La ilusión de Blaauw duró hasta el hoyo 17, realmente la bandera más fácil de este Pretoria CC (un par cuatro que se puede alcanzar green con el driver), donde Coetzee salía con el birdie necesario para cerrar la victoria.
“Ganar en tu propio club, delante de tus amigos y familia… Podía sentir como el momento decisivo iba a llegar y cada vez había más y más gente. Es una gran experiencia y un día especial para mi”, declaraba un emocionado Coetzee, que con el Tshwane Open alcanza su segundo triunfo en el European Tour.
Por su parte, a Adrián Otaegui le sobraron ocho hoyos. Hasta ese momento el donostiarra había aguantado el envite de Blaauw tras levantar un mal inicio con error en el primer hoyo con cuatro birdies antes de llegar a la sexta bandera, pero a partir de ahí todo se hizo cuesta arriba y lo que antes salía de manera natural y donde se veían claros los tiros de repente se tornó oscuridad y Otaegui ya no supo restar más golpes al Pretoria Country Club. Cuatro errores en el tramo final del recorrido le señalaban un tarjeta de 71 (+1) que le dejaba ubicado finalmente en la sexta posición. Ese tramo final no debe de tapar lo brillante que ha sido su actuación esta semana y que nos deja un Otaegui en un punto excelente en estos inicios de campaña.
Eduardo de la Riva ha finalizado cuadragésimo sexto al sellar en casa club su peor tarjeta de la semana, un 75 (+5) que le desplaza treinta puestos este domingo. Pablo Martín también baja posiciones, concretamente cinco para terminar ubicado en la quincuagésimo tercera plaza tras el 71 (+1) de este domingo.
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