Normalmente, en casi todos los torneos hay momentos especiales, curiosidades o golpes extraordinarios y The Greenbrier Classic no iba a ser menos. Hemos recopilado una serie de vídeos que, por lo curioso o lo llamativo, merecen la pena ser vistos y en algunos casos más de una vez.
Empezamos con Chris Stroud que tiraba un putt para bogey de más de siete metros en el hoyo 16 del The Old White TPC. Suponemos que fue debido a la tensión, pero el estadounidense no se percató de que en el camino figurado hacia el objetivo había un pequeño obstáculo. El resultado: doble bogey y un cabreo considerable.
Con mejor cara se quedó Billy Hurley III, que en el par 5 del hoyo 12 casi la emboca con un suave approach. Lastima que las banderas no se quiten solas.
Empezamos la serie de grandes putts que inaugura Jonas Blixt. Desde más de siete metros tampoco es que sea el putt más increíble de la historia, sin embargo hay que reconocerle el mérito al sueco por embocarlo con el sonido de una alarma sonando constantemente mientras intentaba concentrarse.
El siguiente es el «pato» Cabrera, que en el 16 y desde más de ocho metros y medio, emboca la bola para birdie inaugurando la sección «grandes putts con caída». Un artista el argentino.
Pero el ganador de esta sección, con un brutal putt de más de 12 metros y pendiente de casi 45º hacia la derecha, es Steve Stricker. Una auténtica maravilla que no te cansas de ver repetida.
Y vamos a terminar con la que hemos denominado «el factor 18», y es que hasta tres jugadores se quedaron a las puertas de hacer hoyo en uno en el último hoyo del recorrido . Carl Pettersson fue el primero en la primera ronda del torneo y luego, en la tercera, Joe Durant y Oliver Goss, cada uno acercándose cada vez más al hoyo. Os dejamos los tres vídeos seguidos con el genial golpe final de Goss que se queda, literálmente, colgando.
Golpe de Carl Pettersson
Golpe de Joe Durant
Golpe de Oliver Goss
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