Según el director del torneo, Clair Peterson, la presencia este año de Jordan Spieth en el TPC Deere Run, histórica sede del John Deere Classic, es más importante incluso que la de Payne Stewart cuando se apuntó su primera victoria en 1982 o la de Tiger en 1996, cuando encabezó por primera vez un torneo profesional. Esta es la talla del doble ganador de majors esta temporada, que decidió cumplir su palabra y acudir al torneo de Illinois mientras muchos de sus compatriotas optaban por cruzar el charco una semana antes para abrir fuego en el Open de Escocia.
De hecho, la cercanía del Open Championship de St. Andrews diluye hasta tal punto el plantel del torneo estadounidense que solo tres jugadores están dentro del top 50. Y eso que, como siempre, la organización pondrá a disposición de los golfistas que jueguen en Escocia un chárter para no perder ni un instante y cruzar el charco. Entre los ocupantes de este vuelo estará el mejor jugador que aún no esté clasificado del top 5 del John Deere Classic, en la práctica (y a falta de computar alguna sustitución por baja) el último golfista que entrará en St. Andrews.
Spieth responde con fidelidad al torneo que le ofreció una exención cuando no tenía categoría en el circuito, al torneo que ganó en 2013 después de un final increíble, con bola embocada desde la arena en el último hoyo para forzar el playoff. Sin duda, magnífico gesto del número dos del mundo, que podría destronar a Rory McIlroy si queda entre los siete mejores en Illinois y luego gana en St. Andrews. Spieth, además, lleva una racha espectacular en el TPC Deere Run, un -41 acumulado con una sola vuelta sobre par, un 72 en la tercera ronda de 2012.
A su lado estarán Brian Harman, campeón defensor, Zach Johnson, ganador en 2012 y segundo en 2013, Steve Stricker, ya con tres “ciervos” en sus vitrinas y un buen número de jóvenes estrellas encabezadas por Justin Thomas, Patrick Rodgers o Kevin Kisner, todos destacados en las últimas semanas.
Evidentemente, las miradas españolas están centradas en Gonzalo Fernández-Castaño, que prosigue su maratón y llega al TPC Deere Run después de firmar un buen papel en The Greenbrier Classic. Después de esta semana, si juega todos los torneos a los que tiene acceso, al madrileño le quedarán solo cinco torneos para meterse entre los 125 de la lista de ganancias en el tramo más comprometido de la temporada.
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