A la mayoría de los torneos se acude con la expectativas propias de las competiciones amateur de golf, esa mezcla de nerviosismo y emoción que hace que suba la adrenalina en el tee del uno cuando todo está por hacer y aún pasa por nuestra imaginación la posibilidad de hacer la mejor vuelta de nuestra vida. A los torneos del Twittour, se acude con esa misma sensación, pero las sonrisas borran los gestos de crispación y atenúan los nervios, los abrazos sustituyen a los apretones de manos de cortesía, los conocimientos circunstanciales se convierten en relaciones que se estrechan más allá del campo de golf.
Esa es la gran bondad del Twittour, la red de relaciones entretejida entre todos sus miembros, locos del golf y de las redes sociales, que acuden a cada una de las convocatorias de este circuito que ya cumple dos años de vida y que empezó como una bendita locura de un pequeño grupo de apasionados por este deporte. De locura a proyecto asentado y afianzado, una auténtica marea virtual y presencial (dada la doble vertiente de su naturaleza, apoyada en la red social Twitter y catalizada en los torneos tradicionales) encabezada por Jorge Bultó y Víctor Sauca, los padres del invento.
El pasado 5 de septiembre tuve el privilegio de acudir a una nueva prueba de este circuito, celebrado en esta ocasión en el magnífico recorrido del Real Club de Golf de La Herrería. El listón del Twittour estaba alto después de su paso por la obligada e imprescindible cita del Balneario de Mondariz, pero el torneo escurialense cumplió con todas las expectativas: atención máxima al detalle (polo de Polo Swing, picnic a mitad de recorrido, comida al finalizar y el live scoring por cortesía de Golf Directo), magnífica asistencia, competición pura y dura e invitados de lujo, entre los que se encontró el eterno número 14 del Real Madrid, José María Gutiérrez “Guti”, y los “pluseros” Nacho Aranda, Hugo Costa y Manuel Elvira, caras visibles de los canales deportivos y golfísticos de Canal+.
Y aunque el Twittour trascienda la mera competición, los participantes en esta edición del Twittour demostraron un magnífico nivel golfístico, como atestiguan los resultados obtenidos. Espectacular fue el duelo en categoría scratch entre José Enrique Ruiz-Giménez y Eduardo Paradinas, decantado a favor del primero pese a la gran bajada de hándicap del segundo, y no menos espectacular fue el resultado obtenido por Enrique Mora-Figueroa Fuller, campeón hándicap con 46 puntos. También hay que destacar el magnífico juego de Leticia Nicolás, campeona en categoría femenina tras librar un emocionante uno contra uno ante Regina Alcalá-Santaella.
Después llegó el momento de la relajación, las batallitas de romanos durante la comida y la sobremesa, la entrega de trofeos (y el sorteo de dos magníficos fittings por cortesía del TaylorMade Performance Center) y las charlas distendidas que se prolongaron durante gran parte de la tarde gracias a la barra libre de gin-tonics cortesía de Markham y Seagrams, aunque los combinados (bienvenidos siempre) no son imprescindibles para que los Twittour se conviertan en un saludable ejercicio de exaltación de la amistad.
Después del torneo (y el post-torneo), llegó la conjura colectiva para que todos volvamos a reunirnos a partir del 1 de noviembre, durante el puente de Todos los Santos, en La Sella Golf Resort & Spa, espléndida sede para el gran fin de fiesta del Twittour 2013, un acontecimiento ineludible para todos los que formamos parte de esta gran familia. Por si hacían falta excusas, el torneo estará aderezado por un buen número de sorpresas y por un inigualable sorteo de regalos por cortesía de todos los patrocinadores del circuito, entre los que destacan los viajes a Sudáfrica ofrecidos por Birdie Tours. ¿Os lo vais a perder? Yo no.
1 comentario a “La familia del Twittour, de nuevo reunida en La Herrería”
No puedo ser objetivo, por razones evidentes, pero creo que esta edición de La Herrería ha sido la mejor y más divertida de todas las de un solo día celebradas hasta ahora.
Yo ya avisé que no quería la copa ni la estrella (no me obsesiono, vaya), que yo iba a por ese larguísimo hoyo 19 lleno de risas y buenas sensaciones.
En La Sella se espera más de lo mismo, los piratas o fanáticos del entrenamiento se repartirán las estrellas y bajadas de hándicap y los demás a comentar todos los «si no llega a ser por…» de la vuelta.
Quien no conozca el Twittour ya está tardando.
Un abrazo.
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