Esta es la crónica de un triunfo anunciado, de una victoria únicamente diferida en el tiempo debido a las escandalosas lluvias caídas sobre el coqueto Jian Lake Blue Bay GC que impidieron finalizar a Lee-Anne Pace su tercera ronda el domingo. La sudafricana se iba al hotel con cinco hoyos pendientes y cuatro golpes de ventaja, pero sobre todo con la sensación de que todas las partes de su juego estaban engrasadas y preparadas para estrenarla como ganadora de un torneo del LPGA Tour. No había que apelar a la justicia poética ni a ningún aspécto kármico, simplemente estaba siendo la mejor.
Aunque el lunes apareció acumulando truenos y lluvia al igual que los días anteriores, el retraso no fue un contratiempo para la templanza de la sudafricana que se dedicó a dar cuenta de un buen desayuno placidamente hasta que le tocó completar su última ronda. El plan era sencillo: no cometer errores. Michelle Wie estaba a cuatro golpes y si empezaba con fallos podría alimentar algún tipo de esperanza en una jugadora que, si huele sangre, es implacable.
Sin embargo, no fue Wie la que puso interés a los últimos coletazos del torneo. Caroline Masson sacó el arsenal de la bolsa y terminó sus seis hoyos pendientes con cuatro birdies, tres de ellos seguidos en el tramo final. Buen intento, pero demasiado tardío. Con todo ese bagaje la alemana se ponía con menos trece en el global, un gran resultado pero insuficiente, porque Pace cumplía su agenda a rajatabla.
“Me acordé de como la semana pasada jugué tan bien al final y pensé que tenía que hacer lo mismo y pegarle bien con los hierros en los pocos hoyos que quedaban. Vi que Caroline estaba apretando pero sabía que le sacaba una buena distancia”, declaró la sudafricana que cerró con pares su paso entre los hoyos 14 al 17 y se plantaba en el 18 con Masson en casa club a dos golpes de distancia y a la espera de que Pace se equivocara mucho en el último hoyo.
Por supuesto, eso no ocurrió. En el tercer tiro que pegaba en el par 5 del 18, la sudafricana dejaba la bola a metro y medio de bandera. El resto fue un precioso paseo hasta su estreno como ganadora del LPGA Tour, cerrando además con birdie la mejor vuelta del día. Un gran colofón para una gran jugadora que ha recorrido 11.600 kilómetros desde Sudáfrica a China para imponerse en los dos circuitos femeninos principales en dos semanas consecutivas. Sin duda la jugadora del momento.
De las dos jugadoras españolas pendientes de terminar su ronda la más favorecida ha resultado Belén Mozo que, con dos estupendos birdies en los dos últimos hoyos del recorrido, terminaba su vuelta con 70 (-2) golpes ubicada en la undécima posición. Desde esa posición cayó Beatriz Recari que terminaba ayer con menos uno antes de la suspensión, con muchos claroscuros en su juego pero ganando al campo. Sin embargo, en la reanudación del lunes la navarra arrancaba mal, con doble bogey en su primer compromiso, y ya no pudo volver a un ritmo que la permitiera remontar. 73 (+1) final para Recari que termina vigésima en el Blue Bay LPGA.
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