El jugador inglés Lee Westwood ha decidido terminar su relación profesional con el entrenador Sean Foley. Según ha declarado el propio Westwood, fue él quien decidió terminar una relación que apenas ha durado siete meses. Un tiempo que permitió al golfista terminar tercero en el Open Británico pero que ha visto como su nombre bajaba hasta el puesto 33 del ranking mundial.
“Sólo quería volver a recuperar sensaciones con el swing y no parecía que con Sean (Foley) estuviese consiguiéndolo”, ha declarado el jugador británico durante esta semana en la que disputa el Northern Trust Open. Con los cuarenta años ya cumplidos, Westwood no cree que el camino sea cambiar radicalmente un estilo de juego que le llevó hasta el número uno del mundo durante veintidós semanas entre 2010 y 2011.
Para recuperar el nivel mostrado en etapas anteriores, el jugador de Worksop ha vuelto a retomar las relaciones con su antiguo caddie, Billy Foster. Con Foster en la bolsa, Westwood trata de volver a los orígenes. “Estaba trabajando en técnicas que no trabajaba antes, así que parece lo correcto volver a lo que me hizo ser número uno”, explicaba el ganador de treinta y seis torneos por todo el mundo. Está claro que el jugador británico no quiere perderse la Ryder Cup de Gleneagles el próximo septiembre, en la que sería su novena participación en el equipo europeo, y para ello debe mejorar el nivel mostrado en el último año y medio.
Mientras, a Sean Foley el hueco dejado por Westwood no le supondrá mayor problema… de momento. El entrenador canadiense sigue teniendo en cartera a Tiger Woods, Justin Rose y Hunter Mahan, con lo que su calendario sigue apretado. Además, Rose consiguió su primer grande el año pasado tras alzarse con el US Open el pasado junio en Merion, por lo que el trabajo sí ha dado sus réditos con el otro británico de su plantilla.
Sin embargo, Ian Baker-Finch ha hecho unas declaraciones esta semana sobre el juego de Tiger que pueden darle que pensar a Foley. Para el exjugador australiano, Tiger debe “salir a jugar todos los días al campo y no pasarse tantas horas en la cancha de prácticas con Foley y el TrackMan”. El analista de la cadena de televisión americana CBS considera que “Woods debería encontrar su mejor juego por sí mismo y eso pasa por salir al campo y tratar de disfrutar, sólo así conseguirá volver a ganar un grande”. Baker-Finch opina que el número uno del mundo “está culpando su mala racha al putter” pero que su problema está en el swing. “Tiene que darse cuenta de que hay algo ahí que no está funcionando como debería y cambiarlo”, ha sentenciado el campeón del Open Británico en 1992.
En las próximas semanas veremos si Tiger hace caso a los consejos de Ian Baker-Finch y decide arreglar sus problemas de juego por libre. Puede ser que la pérdida de Westwood no afecte a Sean Foley, pero la de Woods tendría consecuencias funestas para el técnico. El tiempo dirá.
Deja un comentario