Con una desventaja notable, la jovencísima Lydia Ko salía al Highland Meadows Golf Club el domingo dispuesta a dar de que hablar y, con una frialdad pocas veces vista en alguien tan joven, la neozelandesa se hacía con su segunda victoria de la temporada en el Marathon Classic tras una remontada de esas que dejan huella.
La jornada estaba siendo muy ajustada y, a falta de los decisivos últimos nueve hoyos, hasta diez jugadoras tenían opciones de triunfo. Fue en ese momento cuando Lydia Ko emergió a golpe de birdie para llegar empatada en cabeza con So Yeon Ryu a falta del hoyo final. Desde bien temprano en la jornada todo parecía indicar que el play-off iba a decidir a la ganadora, pero la jugadora de 17 años tenía otros planes.
Con la necesidad de hacer birdie en el 18 (y esperar que Ryu no lo convirtiera), Ko encaraba su tercer golpe de alrededor de 65 metros con la obligación de darse la oportunidad de acabar con el torneo por la vía rápida. El público congregado en el green del 18 fue testigo de cómo la número dos del mundo hacía de las suyas y, con una determinación envidiable, la dejaba a poco más de un metro para garantizarse el birdie y firmar una tarjeta sin bogeys de 65 golpes (-6) para su -15 total. Tocaba esperar a que Ryu no metiera el suyo, y los astros se alinearon para la neozelandesa, que veía desde las cercanías del green como su rival le dejaba en bandeja el triunfo al fallar su putt de alrededor de dos metros para forzar el play-off.
«He salido al campo con el objetivo de hacer seis abajo, y después de los nueve primeros he visto que era factible», explicaba Ko.
Con esta victoria, Lydia Ko se convierte en la jugadora más joven en llegar al millón de dólares en ganancias (sin contar los cheques de sus dos victorias como amateur), aunque debido a su edad es su madre la que controla sus ingresos. De momento, Ko no tiene acceso a esas estratosféricas cantidades y, en vez de eso, recibe una paga (10 dólares) por cada golpe bajo par de la semana. «Con los 150 dólares de esta semana probablemente compre algún cacharro tecnológico. Hago lo que hacen todos los adolescentes cuando sus padres les dan dinero», afirmaba Ko.
Ha sido otra gran semana para Mo Martin, que tras su inesperado triunfo en el Ricoh Women’s British Open continuaba con la racha de buen juego y finalizaba en una meritoria séptima posición, con opciones de victoria durante la mayor parte de la jornada.
Buen torneo en general para las españolas en el que tres de nuestras cuatro representantes conseguían pasar el corte y jugar el fin de semana. Afortunadamente, los palos de Azahara aparecieron por fin el domingo por la noche, justo a tiempo para defender los colores españoles en la primera edición de la International Crown que se disputa a partir del jueves en el Caves Valley Golf Club en Maryland.
La mejor de las nuestras fue Betariz Recari, que con su cuarta vuelta consecutiva por debajo del par finalizaba en la vigésimo quinta posición con un -6 total, en lo que está siendo su recuperación tras un comienzo de temporada un tanto dubitativo. A tan solo un golpe de la navarra se encuentra Belén Mozo, que finaliza en los puestos de mitad de tabla con rondas de golf muy sólidas.
María Hernández, que pasaba su tercer corte en una temporada que está siendo muy complicada, completaba una aciaga ronda final de 76 golpes (+5) para caer en la clasificación hasta las últimas posiciones. María tendrá una semana de descanso para intentar reagrupar ideas y concentrarse en volver al camino que le llevó a conseguir la tarjeta del LPGA Tour, y que ahora peligra debido a una mala racha de resultados que se está prolongando demasiado.
Deja un comentario