Todo parecía preparado para la vuelta del más grande. Todo parecía indicar que Tiger Woods, anfitrión del Quicken Loans National, sellaría su recuperación en su torneo. Pero la suerte y el destino a veces son esquivos y, lo que parecía un sueño, se ha convertido en una pesadilla para el otrora número uno del mundo.
Con una desastrosa vuelta de 74 golpes (+3) en un campo cuya media de golpes está siendo bajo par día tras día, Woods hundía todas sus opciones de cara al triunfo y se deja para la última jornada el trago de navegar en la zona media de la clasificación sabiendo que ha desaprovechado una oportunidad de oro, la oportunidad de clasificarse para el Bridgestone Invitational de la semana que viene.
El californiano no empezaba la vuelta con buen pie, ya que cogía su primera calle en el hoyo ocho y se cargaba de golpes (tres bogeys y un doble bogey) hasta firmar el primer birdie del día en el 15. Tiger estuvo a punto de conseguir el que habría sido el tercer hoyo en uno de la competición en el 16, pero ni siquiera eso pudo ayudar a frenar la sangría de golpes que le ha llevado a caer 37 puestos en la clasificación hasta la cuadragésima segunda plaza.
«Le estaba pegando mal ya en el calentamiento. Hay algunos días en los que no le pegas bien en la cancha y luego todo cambia en el campo. No ha sido ese el caso hoy. El calentamiento de hoy ha sido el indicativo de la vuelta. He pasado por esta clase de vueltas antes, donde tienes que tratar de mantenerte como sea. En el 8 he podido darle la vuelta a la dinámica y a partir de ahí podría haber hecho algunos birdies para remontar, pero he hecho todo lo contrario», afirmaba un Tiger consciente del coste de su mala vuelta.
«Estaba buscando un golpe, un momento que me ayudara, pero no lo he encontrado», concluía un Tiger que tiene cuatro semanas para subir desde el puesto 195 al 125 en la FedEx Cup y clasificarse así para el primer playoff.
Troy Merritt, por su parte, firmaba la mejor vuelta del torneo, 61 golpes (-10), igualando la mejor vuelta del año en el PGA Tour para colocarse al mando del Quicken Loans National a falta de la última vuelta. Merritt iniciaba la jornada de movimiento en el puesto 35º de la clasificación, a siete golpes del líder Ryo Ishikawa, pero cinco birdies en los primeros cinco hoyos de competición ponían al estadounidense en órbita. Seis birdies más por tan solo un error aupaban a Merrit al coliderato junto a Kevin Chappell con -14 en el acumulado, récord del torneo tras 54 hoyos.
Tras fallar cinco cortes consecutivos, Merritt por fin conseguía disputar el fin de semana y, con una vuelta espectacular en el moving day, ha demostrado que está preparado para ganar.
«Lo bueno es que he podido colocarme con opciones de victoria mañana, y ese era el objetivo. Realmente necesitaba una buena semana después de estar teniendo los fines de semana libre durante los últimos dos meses», afirmaba Merritt.
Merritt y Chappell, aunque asentados en el PGA Tour, buscan en este Robert Trent Jones Golf Club su primera victoria.
Gonzalo Fernández-Castaño apura en este Quicken Loans National sus opciones de clasificarse para el primer playoff de la temporada y asegurarse la tarjeta para la temporada que viene. Gracias a su tercera vuelta de 69 golpes (-2), el madrileño se sitúa cómodamente en el vigésimo primer lugar con -7 en el acumulado, en busca de un final de torneo fuerte que le ayude a acercarse a su objetivo.
Deja un comentario