Rory McIlroy lidera el Open Championship tras una espectacular vuelta inaugural de -6. El norirlandés, apoyado por la gran mayoría del público, se ha mostrado encantado tras su gran actuación.
«Siempre que haces un 66 en un Open Championship estás contento. Hemos tenido condiciones perfectas esta mañana y había muchas oportunidades de birdie», señalaba el norirlandés.
No es la primera vez que Rory está en esta tesitura esta temporada y la gran incógnita será ver si finalmente es capaz de hacer una segunda vuelta que no arruine el buen trabajo hecho en la jornada inicial. El número 8 del mundo cree conocer el origen de sus desastrosos viernes.
«Los jueves no tienes expectativas altas, simplemente sales al campo y tratas de hacerlo lo mejor posible. Cuando juegas los viernes después de una buena ronda, sabes lo que puedes hacer y ya comienzas con más expectativas y presión», afirmaba McIlroy.
Llevado en volandas por el público, que ha sido el complemento perfecto a una ronda magistral, Rory elogiaba el ambiente.
«No hay nada como la atmósfera de un Open Championship. Es diferente. El público es muy entusiasta y sabio, es simplemente un placer jugar delante de ellos», decía el norirlandés.
Preguntado por cómo va a afrontar el resto de torneo, seguramente con condiciones menos benévolas que las del primer día, Rory era tajante.
«Siento que estoy bien preparado esta semana para las condiciones que sean. He practicado en condiciones ventosas y he practicado los golpes que tal vez necesite para los días malos como el que podría ser mañana», concluía McIlroy.
Tres italianos se han colado en las posiciones más altas de la clasificación. Matteo Manassero finalizaba con -5, mientras que los hermanos Molinari finalizaban empatados en -4 para completar el trío de ases italianos que intentarán continuar con el buen juego y darse opciones para el domingo.
«Esto es muy bueno para el golf italiano. Todos hemos tenido un buen comienzo y, cuando tienes a tres ahí arriba, no solamente a uno, hay más opciones de mantener a alguien ahí hasta el domingo», afirmaba el joven italiano.
Viene en plena forma tras finalizar en cuarta posición en Escocia y sueña con la primera victoria en un grande y con lo que supondría el despegue final de una ya de por sí exitosa carrera. Manassero, prefiere ir paso a paso y dejar que las cosas fluyan.
«He tenido muy buen comienzo, pero sinceramente no quiero pensar más allá. Simplemente pienso en jugar un golf sólido mañana», concluía el italiano.
Ha sido un gran resurgir para un Edoardo Molinari que ha pasado por muchos problemas en los últimos años, teniendo que someterse a dos operaciones para solucionar un problema en su mano izquierda.
«El primer paso fue poder clasificarme porque ha pasado menos de un año desde la última operación, así que ha sido una rápida recuperación. Poder firmar un buen resultado hoy y estar en buena posición para las próximas tres jornadas es el siguiente paso en la buena dirección», finalizaba el italiano.
La gran incógnita de la jornada era ver cómo Tiger Woods se sobreponía a sus problemas físicos y demostraba que está de vuelta. Pese a su lento comienzo, el «Tigre» ha sabido superarse y ha terminado firmando una vuelta de -3 de la que debería estar muy orgulloso teniendo en cuenta la poca competición que lleva a sus espaldas.
«No ha sido el mejor de los comienzos, pro he conseguido darle la vuelta y recuperarme. Sabía que podía hacerlo. Ha sido muy importante para mí jugar en Congressional, lo que me ha ayudado a recuperarme, a ser más fuerte, a ser más explosivo. Solo puede ir a mejor», concluía Tiger para dejar claro que está de vuelta en la pelea.
Por su parte, el juego del número uno del mundo, Adam Scott, ha sido espectacular en una jornada en la que podría haber firmado un resultado realmente bajo si el putt le hubiera acompañado algo más. Comenzaba fallando un putt para birdie en el hoyo uno de cerca de dos metros, y no ha sido el único que se le ha escapado en una jornada que ha sido hasta cierto punto frustrante en los greenes. Pese a ello, el australiano se ha colocado tercero con -4 en unas condiciones mucho más difíciles que las de la mañana.
«Ha sido una tarde complicada. Podría haber sido mejor. He fallado un par de putts y no he sacado ventaja de algunos pares 5, pero en general estoy muy contento», afirmaba el australiano.
Con las imágenes aún en la retina de los dos últimos Open que dejaba escapar, el número uno del mundo no cree que haber ganado un grande haya reducido la presión para alzarse con la victoria .
«Ha sido el principal foco de todo mi equipo este año. Ganar la Jarra de Clarete es algo muy grande y este año nuestras mentes han estado firmemente en Hoylake», finalizaba el australiano, que ha dejado muy retrasados a sus rivales por el cetro mundial.
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