Sergio García llega al Cadillac Championship como mejor jugador en el ranking y vuelve a enfrentarse al «monstruo azul» de Doral, un campo con el que ha tenido sus más y sus menos en ediciones anteriores de este campeonato del mundo. Sin ir más lejos, el año pasado el español descarrilaba en el hoyo 3 de la última jornada después de haber jugado 11 hoyos excelsos y García aún lo tiene presente y quiere tomarse la revancha.
“No es un campo que se me suela dar muy bien. He tenido buenas vueltas, pero no es de mis campos favoritos. Aún así, ojalá podamos estar arriba el domingo”, declaraba Sergio García en su web oficial, www.sergiogarcia.com.
El español también va a cambiar de putter (aunque el nuevo modelo es muy similar al que estaba usando en las últimas citas) y recupera el driver R1 que ya utilizó en el Northern Trust Open para vérselas con los mejores del mundo. De momento, el de Castellón saldrá a jugar este jueves a las 18:37 (hora peninsular española) junto a Webb Simpson y Graeme McDowell, dos compañeros de relumbrón, aunque su partido quedará comprensiblemente eclipsado por el compuesto por Rory McIlroy, Tiger Woods y Luke Donald.
García también quiso dar su punto de vista acerca de la polémica decisión del PGA Tour de oponerse al dictamen del Royal & Ancient y la USGA sobre el anclaje de palos, y manda un recado a los regentes del circuito estadounidense.
“Que lo quitaran [el anclaje] no sería una mala opción para mí. No iría en contra de ello. Lo importante, no obstante, es que no haya diferentes opiniones. Como ha dicho George O’Grady, director ejecutivo del Circuito Europeo, el PGA Tour debería hacer lo mismo. Sería bastante feo que una asociación vaya en contra de los que siempre han dictado las reglas”.
Más claro, imposible.
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