«Siempre encuentra la manera de llevar la bola al hoyo». Son palabras del caddie de Jordan Spieth tras un día del jefe en el que hubo que luchar, asumir y borrar de la mente rápidamente los fallos y en el que dio una lección de recuperaciones que le sirven para llegar al coliderato del THE PLAYERS Championship junto a Martin Kaymer, ambos con -12. En Estados Unidos, la prensa ya vende este partido estelar como el del exnúmero 1 del mundo contra el futuro número 1.
Tal vez lo digan porque tras el segundo puesto del golfista de 20 años en su debut en el Masters, apenas un mes después se da opciones de volver a coronarse a lo grande. «Augusta me dejó con algo de hambre de volver a intentarlo y aquí estamos de nuevo.» Las previsiones que hay en torno a su figura también tienen en cuenta, seguro, que acumula ya 87 hoyos sin firmar un solo bogey. Eso sí, ayer hubo que tirar de casta para conseguirlo.
Sus últimos seis hoyos en el TPC de Sawgrass fueron una lección práctica de recuperaciones consecutivas. Según el propio jugador, la fórmula para evitar bogeys es «patear bien en distancias cortas, buenas sensaciones alrededor de los greenes, buenos lies y buenos botes. Una mezcla de todo». Uno a uno fue cumpliendo el estadounidense todos los requisitos de este particular manual del buen recuperador con el que fue acumulando pares hasta que en el 11 llegó la recompensa, apuntando aquí su único birdie del día.
Minutos antes de hacer el birdie, Kaymer le había echado una pequeña mano a su rival. Venía Spieth de fallar un putt asequible de birdie en el 10 que le había dejado algo decepcionado cuando el almenán, que de vaivenes del golf sabe bastante, se le acercó. «Diviértete. Es aquí donde quieres estar». El joven agradeció las palabras y acabaría el día reconociendo a su compañero de partido y de coliderato como «un gran tipo con mucha clase».
Kaymer también presentó una tarjeta bastante controlada, con dos birdies y dos bogeys que le mantienen en lo más alto de la clasificación junto a Spieth. Uno de sus dos fallos llegó en el 18, fallando un putt de tres metros en una de sus pocas acciones negativas en unos greenes que gracias al viento se van poniendo cada vez más firmes.
En el partido inmediatamente anterior al estelar tendremos a un Sergio García que tras su vuelta de 69 golpes (-3) en el moving day acumula un -9 con el que saldrá a tres golpes de los líderes. Mucho mérito tuvo el par salvado en el 18 con un putt de algo más de dos metros para evitar así su segundo tripateo consecutivo. En el 17 falló otro de un metro para alejarse un golpe más de la cabeza, aunque sus palabras al acabar la vuelta mostraban mucha serenidad. «Aún con un final de bogey-bogey para 70 golpes, me hubiera ido contento».
Aquí ganó en 2008 y salió empatado en el coliderato el año pasado antes de entregar un 76 en la jornada final que le hizo caer finalmente hasta la octava plaza. Ese día fue una excepción. Sergio suele moverse a gusto en el recorrido de Pete Dye, como demuestran sus números del sábado, con 10 de 14 calles y 27 putts. Este domingo compartirá partido con el australiano John Senden en un día en el que le puede amargar a la prensa americana, algo huérfana sin Tiger Woods, una preciosa historia del nuevo ídolo imponiéndose en el quinto grande.
Gonzalo Fernández-Castaño por su parte tuvo dos caras bien diferenciadas. La de los hoyos 10 y 14, donde acumuló un +5 con doble y triple bogey respectivamente, y la de los 16 hoyos restantes, saldados con cinco birdies. De este modo, su vuelta al par le hace subir a la 52ª plaza ante el que será su primer domingo en el TPC de Sawgrass.
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