Tirando de la terminología usada por el psicólogo deportivo Bob Rotella, el juego de Suzann Pettersen esta semana en el Whistle Bear Golf Club podría denominarse como el juego de la perfección. La noruega, en un campo preparado para que haya espectáculo, está cuajando un torneo casi perfecto que puede redondear el domingo si consigue la victoria.
Pettersen firmaba la mejor vuelta del día, 66 golpes (-6) en esta tercera ronda para colocarse con -19 en el acumulado y un golpe de ventaja sobre su más inmediata perseguidora, Mariajo Uribe. Un golpe por detrás de la colombiana, con -17, espera su oportunidad la veterana Cristie Kerr, que completa el trío que conforma el último partido de este Manulife LPGA Classic.
La noruega no ha cometido aún ningún bogey tras los 54 hoyos disputados y, con un 90,74% de greenes en regulación y mostrando una solidez espectacular, parece tener su juego más que encarrilado hacia la que sería su decimoquinta victoria en el LPGA Tour.
«No estoy pendiente de las demás, solo miro hacia adelante. Hay muchas jugadoras a la caza del triunfo y el campo lo facilita. Creo que para la gente es divertido vernos haciendo resultados tan bajos y estoy deseando que llegue la última jornada para salir ahí a luchar», afirmaba una Pettersen que parece haberse recuperado totalmente de sus problemas físicos justo a tiempo para los meses importantes en el LPGA Tour.
Mariajo Uribe, que compartirá partido con la noruega por segunda jornada consecutiva, busca desplegar un juego agresivo para hacerse con su primera victoria en el LPGA Tour tras seis años en la alta competición.
«Soy una jugadora bastante agresiva y afortunadamente no he tenido que cambiar mi estrategia aquí. Este año he estado jugando bien, pero el putt no me ha estado acompañando del todo. Vengo de dos top 20 consecutivos y mi juego poco a poco está cogiendo buen nivel. Estando a comienzo del verano, este es el momento justo para destacar, así que sería fantástico una victoria o un segundo puesto justo antes del segundo major del año», concluía Uribe.
La defensora del título, Inbee Park, tenía en este Manulife LPGA Classic una oportunidad de oro para arrebatarle el número uno del mundo a una Lydia Ko que no esta en la mejor de las formas tras sus dos semanas de descanso. Tras tres jornadas, las principales favoritas al triunfo a principio de semana, se encuentran lejos de la cabeza empatadas en la trigésimo segunda posición con -9 en el acumulado.
Mal día para las dos españolas aún en competición. Belén Mozo y María Hernández firmaban sendas vueltas sobre par de 73 y 77 golpes respectivamente para caer en picado en la clasificación y situarse en los últimos puestos.
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