Thomas Aiken partía con una ventaja de tres golpes en la última jornada del Avantha Masters. Solo 18 hoyos le separaban de su segunda victoria en el Circuito Europeo (la primera fue en el Open de España de 2011), pero él sabía que ni mucho menos estaba cerca, sino a mitad de camino. Fue la clave para que consiguiera contener los ataques de Gaganjeet Bhullar y de Wenchong Liang; saberse un aspirante en vez de un defensor, despejar todas las certezas anteriores al primer golpe, salir a pelear, como decía Trevino, como un perro hambriento. Si hubiera firmado una sólida vuelta de 70 golpes (menos dos), habría jugado un playoff de desempate. Terminó con menos cinco y mantuvo los tres impactos de renta con los que inició el día.
El Jaypee Greens Golf planteó un desafío similar al que el circuito llevaba proponiendo durante las últimas semanas. Recorridos no excesivamente largos, un rough amable y toda la atención centrada en los golpes a green y la efectividad con el putter. Los resultados ganadores confirman esta tendencia: Aiken ganó con menos veintitrés, Van Der Walt con menos veintiuno, Fichardt con menos dieciséis, Sterne con menos veintisiete… aquellos jugadores que se creen oportunidades de birdie y vean con claridad el camino hasta el hoyo terminan disparándose hacia las primeras posiciones. Prueba de esta sencillez para jugar bajo el par es el número de bogeys a lo largo de la semana. Si en el Tshwane Open el vencedor cometió un bogey en 72 hoyos, Aiken solo cometió dos durante la segunda jornada, en un asedio constante que prácticamente carece de altibajos.
“He estado jugando muy bien durante los últimos cuatro meses, sin cometer demasiados fallos pero sin meter los suficientes putts”, comentó el ganador. “Esta semana entraron unos cuantos y pegué buenos hierros que me crearon oportunidades. He jugado al golf fenomenal”. Bhullar y Liang le pusieron las cosas complicadas desde el comienzo, firmando birdies en sus primeros hoyos del día y haciendo que su ventaja se desvaneciera casi antes de salir a jugar. “No fue ni mucho menos un paseo por el parque”, concluyó Aiken. El hindú finalizó en segunda posición con menos veinte, mientras que el chino fue tercero en solitario con menos dieciocho, a pesar de conseguir un espectacular hoyo en uno en el hoyo 7.
Es la sexta victoria sudafricana en lo que llevamos de temporada y solo se han disputado doce, confirmando el buen momento por el que pasa el golf en este país. Aiken vuelve a estar entre los noventa primeros del Ranking Mundial y se coloca en el top 15 de la Race to Dubai, con casi cuatrocientos mil euros acumulados.
Pablo Larrazábal firmó 69 golpes en su última vuelta y subió seis posiciones, llegando hasta la decimoséptima, su mejor resultado de la temporada. El catalán se mostró satisfecho con su actuación. “Estoy muy contento con mi juego. Ese último doble bogey en el 14 me ha fastidiado la vuelta pero un top 20 está bien. Muchas cosas positivas esta semana”, escribió en su cuenta de Twitter. Por su parte, Álvaro Quirós finalizó en quincuagésimo sexta plaza tras entregar 73 impactos, en el que era su regreso a la competición tras su lesión de muñeca.
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