Después de acaparar titulares una vez más por causas extradeportivas (el despido de Steve Williams, su caddie), Tiger Woods sigue perdiendo terreno en el ránking mundial y ha bajado de la cota de los veinte primeros del mundo, justo dos meses después de que saliera del top ten.
Aunque se rumorea que Tiger podría regresar a la competición en el Bridgestone Invitational, si continuaran sus problemas físicos y no jugará el resto de la temporada podría bajar del top 50 del mundo.
En un top ten aún encabezado por cuatro europeos (Donald, Westwood, Kaymer y McIlroy), Jason Day gana una plaza y asciende al octavo lugar, y Charl Schwartzel pasa del duodécimo al noveno gracias a su novena posición en el RBC Canadian Open.
Poco movimiento en la armada española. La novedad más notable es el ascenso de Pablo Martín merced a su cuarto puesto en el Nordea Masters; el malagueño asciende al 181º, desde el 195º. Por otro lado, Álvaro Quirós sigue siendo el mejor español, aunque pierde un par de plazas y se encuentra en la vigésimo sexta, Miguel Ángel Jiménez está en la vigésimo novena plaza y Sergio García pierde un lugar y alcanza el cuadragésimo octavo y Pablo Larrazábal se mantiene en el top 100 (94º).
Sean O’Hair, campeón en el RBC Canadian Open, protagoniza uno de los ascensos más notables al pasar del 114º al sexagésimo puesto, mientras que su rival en el playoff, el estadounidense Kris Blanks, se mete en el 157º del mundo y se convierte en el jugador que más puestos gana esta semana (132 en total).
Mientras tanto, el ganador del Nordea Masters, Alexander Noren, se cuela entre los 70 mejores del mundo, el coreano Kyung-Tae Kim sigue escalando en el ránking (ya es vigésimo tercero) gracias a sus victorias en el Japan Golf Tour y el argentino Andrés Romero saca partido a su tercera plaza en Canadá para ascender 53 posiciones y acabar en el 117º del mundo.
Aquí tenéis el archivo que recopila los 300 mejores clasificados en el ránking mundial:
2 comentarios a “Tiger Woods baja del top 20 mundial”
Pues yo lo siento mucho, últimamente me encuentro a gente que comenta el estado de Tiger y que parece que se alegra de la situación; pues yo sigo pensando que esto no es bueno, que el golf necesita a Tiger ganando.
Además es que actualmente no hay nadie que pueda sustituirlo, no hay un jugador referente que pueda ocupar su lugar, muchos piensan que las alternativas en el numero 1 son buenas, pero seamos coherentes, el descenso de telespectadores en los torneos y de asistentes a los mismos ha descendido en un porcentaje muy alto, y esto no es bueno, los que ponen la pasta han salido huyendo, alguno aprovechando el momento y otros porque no ven rentable la inversión.
Hoy mismo lo ha dicho Phil Mickelson: «Soy lo que soy gracias a Tiger». Aunque Arnold Palmer fuera el primero que entendió el golf como negocio y vio que su futuro pasaba por la televisión y aunque el European Tour deba su salud y estabilidad económica en gran medida a Seve, Tiger Woods es el responsable máximo del salto de calidad que dio el golf mundial en la era post-Seve y el culpable de su expansión popular y corporativa.
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