Tiger Woods ha anunciado hoy que no disputará el U.S. Open 2011 que tendrá lugar la semana que viene en el Congressional Country Club de Bethesda, Maryland, por diversos problemas físicos que lleva acarreando desde el Masters de Augusta de este año.
«Es una tremenda decepción no poder jugar el U.S. Open, pero es hora de que haga caso a mis médicos y me centre en el futuro», ha publicado Woods en su página web. «Esperaba poder jugar, pero me arriesgaba a agravar mi pierna izquierda. La rodilla y el tendón de Aquiles no se han curado del todo. Espero estar listo para el AT&T National, los próximos dos majors y el resto del año».
A Woods le diagnosticaron un esguince de grado 1 del ligamento colateral medio de la rodilla izquierda y un esguince leve del tendón de Aquiles izquierdo tras pegar el segundo golpe en el hoyo 17 de la tercera jornada del Masters desde la pinaza del árbol de Eisenhower en una posición un tanto forzada. Woods acabó el Masters pero no pudo jugar en el Wells Fargo Championship y, después de regresar prematuramente a la competición. se retiró después de jugar nueve hoyos de la primera ronda del The Players tras resentirse de sus lesiones en el primer golpe del torneo.
Woods lleva acumuladas cuatro operaciones en la rodilla izquierda, la última una semana después del U.S. Open de 2008 que ganó lesionado en un playoff épico a Rocco Mediate.
Este es el último revés que ha sufrido el ex número uno del mundo en 18 meses plenos de cambios en todos los aspectos de su vida. Woods parece estar sumido en una «tormenta perfecta» de factores que afectan a su presente y enturbian su futuro: desde los problemas emocionales a causa de sus affaires extramaritales y su divorcio de Erin Nordegren, a los discutidos cambios técnicos en el swing tras empezar a trabajar con Sean Foley, pasando por las repetidas lesiones que le han impedido mantener cierta continuidad en el campo de golf y la marcha junto a su agente y amigo Mark Steinberg de IMG, su agencia de representación de toda la vida.
De momento, tendremos que esperar tres semanas para ver si se produce su regreso en el AT&T National, torneo que inspira el astro californiano, y si se resuelven algunos de los interrogantes que le rodean, tanto dentro como fuera del campo.
Deja un comentario