Jimmy Walker volvió a demostrar ayer en la última jornada del AT&T Pebble Beach National Pro-Am que en este loco deporte que es el golf, cualquier ventaja es poca llegada la hora final de los 18 hoyos decisivos del domingo. Comenzaba el día con un margen amplio de seis golpes, un colchón aparentemente cómodo para manejar de cara a la búsqueda de su tercera victoria de la temporada, pero horas después se vio obligado a embocar un comprometido putt de par en el hoyo 18 para conseguir el título.
Walker perdió un golpe a las primeras de cambio, con un bogey en el primer hoyo que a modo de recordatorio de que ése no era el camino a seguir, provocó la inmediata reacción del jugador. Dos birdies en los primeros nueve hoyos le hacían dominar la situación pero el margen se estrechaba ante la embestida protagonizada por Dustin Johnson, dos veces ganador en Pebble Beach, que tras despegar con un chip de eagle en el hoyo 2, se puso -4 en el día a la altura del hoyo 11.
El sólido juego de Walker que le había servido para mantenerse a flote en plena tempestad durante toda la semana comenzó a hacer aguas al comienzo de los nueve segundos y firmó tres bogeys y un birdie en el tramo del 11 al 14. Los seis golpes de ventaja eran ya un lejano recuerdo que amenazaban con aparecer en pesadillas posteriores si no ponía fin a esta mala racha.
Johnson cerró con birdie en el 18 tras su drive/hierro 6 e impuso así con su 66 (-6), la vuelta más baja del día, el -10 en casa club, en esos momentos, a dos golpes de Walker, que parecía haber recuperado el control de su juego. Minutos más tarde Jim Renner igualaba el doble dígito tras firmar un notable 67 (-5), pero nada de ir a la cancha de prácticas o al putting green. Parecía que los aspirantes confiaban poco en un final de bogey/bogey de Walker.
En el 17, el líder pegó un buen tiro a green seguido de un tímido primer putt y acabó fallando desde poco más de un metro en su búsqueda del par. De repente, solo tenía un golpe de ventaja con un hoyo por jugar. El hombre que parecía haber jugado tres campos diferentes durante toda la semana respecto al resto de compañeros, se veía obligado a evitar el fallo en el par 5 del 18 de Pebble Beach para convertirse en el cuarto jugador tras Tiger Woods, David Duval y Phil Mickelson en conseguir tres victorias en los ocho primeros torneos de una temporada en el PGA Tour.
Ni driver ni maderas en la salida del 18. Con buen criterio, Walker salía con hierro en un lógico intento de buscar la calle pero incomprensiblemente falló al rough de la derecha, cerca de bunker. Acabó pegando un sand wedge desde 108 metros de tercer golpe con el que alcanzó el green. Solo tenía que hacer dos putts y el primero se pasó más de la cuenta, pero finalmente la historia que se contará no es la de una ventaja de seis golpes perdida, sino la de un comienzo de temporada espectacular para un jugador al que hace apenas tres meses le cambió la vida desde su victoria en el Frys.com Open, siguió su sueño en el Sony Open y ayer, en un escenario idílico como Pebble Beach, firmó su particular triplete con un 74 final.
Deja un comentario