10 de Marzo de 2014
Cuando Tiger Woods entregó la mejor tarjeta de la tercera jornada del Cadillac Championship, los elogios se dispararon. No solo había sobrevivido a los colmillos del monstruo o al infierno que arrasó la clasificación en forma de viento durante el viernes, sino que fue capaz de rescatar su mejor versión en los greenes para otorgarse una oportunidad de victoria. El número uno ya no es aquel chico fuerte y atrevido de sus primeros años en el PGA Tour, el que levantaba el puño tras cada impacto importante o incendiaba las gradas de Scottsdale tras aquel hoyo en uno en Arizona. Tiger ha madurado, al igual que su cuerpo, y ya no camina por los campos con la misma soltura.
Leer el artículo completo.09 de Marzo de 2014
• Jamie Donaldson y Miguel Ángel Jiménez se han convertido en las dos principales bazas europeas para hacerse con el título en el Cadillac Championship. El galés es quinto a tres golpes del líder, Patrick Reed, y después de dos victorias en el European Tour podría dar un paso más en su carrera y asegurarse prácticamente una plaza en la Ryder con el triunfo en Doral.
• Miguel Ángel Jiménez es la baza española para romper el mal fario de los nuestros en los World Golf Championships. El de Churriana se mostraba flemático y no se apartaba de su discurso habitual. «Gane o no, intentaré divertirme. Eso es lo principal. Es la única manera de alcanzar a alguien», explicaba al final de la vuelta.
• Pese al liderato de Reed, Tiger Woods fue el indiscutible protagonista de la jornada. Después de levantar a los espectadores con su monstruoso putt de 27 metros el viernes, Woods lanzó una espectacular ofensiva y firmó un gran 66 con ocho birdies. En la tercera ronda, el californiano cazó 14 de 18 greens y ya es primero en la estadística de birdies en el torneo (15), aunque tiene una espina clavada en el hoyo 13, un par 3 en el que ha pinchado durante las tres vueltas.
• En la rueda de prensa posterior, a Woods le preguntaron por su maltrecha espalda que le obligó a retirarse en la última jornada del Honda Classic. «Anoche estaba bastante dolorida, pero me someto a tratamiento todos los días y mis terapeutas lo están haciendo de maravilla al conseguir que salga a jugar».
• A Patrick Reed le cambió la vida hace unos meses cuando pegó un golpe mágico debajo de los árboles en el desempate del Wyndham Championship. Hoy, ya cuenta con dos triunfos en el circuito y es líder en el segundo World Golf Championship que juega (se estrenó en el pasado Accenture Match Play). Además, es la tercera vez que Reed lidera o comparte el liderato en un torneo, y en las dos ocasiones anteriores se adjudicó el título. Con estos antecedentes, no es mal momento para recordar el golpe que le permitió dar este salto de calidad.
• Rory McIlroy sufrió en una jornada aparentemente apacible y finalizó la vuelta con +3 en el acumulado, a siete golpes de Reed. Para tener alguna opción, el norirlandés necesitará, como mínimo, replicar el 65 que entregó el año pasado en la última jornada del torneo.
• Hunter Mahan se está convirtiendo en un especialista en los World Golf Championships y sin llamar la atención está perfectamente colocado para asaltar la cumbre del título. Si venciera, se uniría a Woods como únicos jugadores con tres de los cuatro campeonatos del mundo (a los dos les faltan el HSBC Champions). Solo Tiger Woods (18 títulos) y Geoff Ogilvy (3) tienen más de dos victorias en estos torneos.
• El viento amainó y este hecho se reflejó en las estadísticas. La media de golpes descendió hasta los 72,574 golpes (fueron 76 en la segunda vuelta y 73,8 en la primera) y las rondas bajo par proliferaron (hubo 9 por debajo de 70 golpes y 27 bajo par, mientras que el día anterior no hubo ninguna por debajo de 70 y solo tres jugadores vencieron al par del campo). Aun así, el -4 de Reed es el total más alto de un líder después de 54 hoyos desde el Doral-Eastern Open de 1985, cuando Tom Kite, Bill Kratzert y Frank Conner compartieron el primer puesto con -4.
• Seguimos con el morboso recuento de bolas al agua en el Blue Monster: ya son 249 bolas acuáticas después de tres vueltas, superando holgadamente el récord histórico, que estaba en 220 en el año 2004.
• Sin duda, la anécdota de las últimas 36 horas ha sido el incidente entre Ian Poulter e Hideki Matsuyama. Poulter llamaba «idiota» al japonés en Twitter después de que este golpeara el green del hoyo 13 después de fallar un putt durante la segunda jornada, mientras Poulter, Schwartzel y Dufner esperaban desde la calle para jugar a dicho green. Curiosamente, Poulter y Matsuyama debían compartir la tercera vuelta.
El japonés fue a disculparse ante los tres miembros del grupo y Poulter no tardó en rebajar el tono de sus declaraciones. «Todos cometemos errores. Me ha pedido perdón esta mañana, y aunque se ha disculpado, conmigo no iba la cosa. Afectó a la línea de Charl, no a la mía».
No sabemos si el vídeo durará mucho en Youtube, pero aquí tenéis el incidente que provocó este intercambio de declaraciones.
Leer el artículo completo.
09 de Marzo de 2014
La habilidad para meter putts largos es una de las fuerzas más extrañas y misteriosas que existen en el golf. Requiere de muchas actitudes y talento, claro, que se reflejan en calma, buen ritmo e imaginación para ver el camino que la bola puede seguir hasta el hoyo. Pero por encima de todo eso requiere de algo más difícil de describir. La media de aciertos en el PGA Tour entre tres y siete metros apenas ronda el veinte por ciento de éxito, lo que da una idea de que existe cierto factor azar en la ecuación. Unas semanas entran fácilmente, mientras que en otras es normal que se resistan.
Leer el artículo completo.08 de Marzo de 2014
Aprovechamos para dar la bienvenida a la familia de Crónica Golf a Irene Acosta, estudiante de Periodismo Bilingüe en la Universidad Carlos III de Madrid y actualmente en la Universidad de Miami, que nos cuenta su intensa jornada en el TPC Blue Monster donde presenció la segunda jornada del Cadillac Championship.
Todos estamos acostumbrados a lo exagerados que son los americanos para algunas cosas pero, tras más de medio año al otro lado del charco, aún consiguen sorprenderme.
Tras una trepidante aventura por el terrible sistema de transporte público de Miami, consigo vislumbrar el tan famoso cartel de “Bienvenidos” que luce imponente en la entrada del Trump National en Doral.
Armada con mi bolso repleto de las cosas que voy a necesitar durante mi jornada de diez horas en el Cadillac Championship, me dispongo a entrar en tan majestuoso santuario del golf cuando dos amables voluntarios me dicen que llevo un bolso demasiado grande para entrar al campo. Después de revisarlo, se lo quedan en consigna a la espera de que lo recoja cuando tenga a bien salir del campo. ¿Un bolso demasiado grande? ¿En qué se basan para decidir qué bolso es grande y cuál no? ¿Dónde está el límite de tamaño y por qué no lo avisan a la hora de comprar la entrada para que no te pille de sorpresa? Llevaba un bolso de tamaño medio en el que caben un par de carpetas y el inseparable compañero de todo periodista: el cuaderno de notas. En fin… Una incomodísima bolsa de plástico se convirtió entonces en mi nueva compañera. Lo mejor es que ahí no acaba la cosa.
Como parte de esta crónica, y aprovechando que tengo la oportunidad de presenciar “in situ” el evento, decidí darle un poco de color a mis escritos e incluir los “sonidos de Doral”. Con una pequeña grabadora de voz (que no emite ninguna clase de ruido ni perjudica en ninguna medida el juego) pretendía haceros llegar un poquito de la esencia del golf: los espectadores y sus reacciones, pero tras quince broncas en menos de media hora, e innumerables explicaciones, tuve que abandonar a mi pequeña compañera. Ahora resulta que al igual que las imágenes, los “sonidos de Doral” también tienen ‘copyright’… La próxima vez optaremos por la vía “profesional” y no por la vía “turística” y confío en que haya menos problemas.
El colmo de los colmos viene cuando a los espectadores no les dejan ni siquiera hacerles una foto a sus ídolos una vez han terminado la vuelta y entregado la tarjeta. Evidentemente, el tema de las cámaras tiene que estar controlado por el bien del juego, aunque llegar a este extremo me parece demasiado. Pero, ¿qué le vamos a hacer? Ya sabemos cómo son estos americanos….
No todo han sido malas experiencias con los voluntarios hoy. Tras una conversación bastante amena con el encargado del control del público del tee del 6, James, acerca de la Sagrada Familia de Barcelona y del hecho de que lleve años y años en construcción, el buen señor muy amablemente ha decidido regalarme una entrada para la jornada de mañana, por lo que podré disfrutar un día más de este espectacular recorrido y del emocionantísimo desarrollo del torneo.
La ventaja de poder asistir a un torneo en directo es que ves detalles que en la televisión no te muestran. Si alguna vez han visto en una retransmisión del PGA Tour cómo en una repetición del golpe se reproduce con una línea roja el vuelo completo de la bola, eso significa que han comprobado la utilidad del Trackman.
Colocados en el hoyo 8 del Trump National, encontramos tres radares que nos permiten conocer toda esta información. Los dos situados en la parte trasera del tee miden la velocidad del impacto, mientras que el radar colocado justo por delante de las barras de salida monitoriza el vuelo completo de la bola hasta que bota por primera vez. Una vez en el suelo, y tras acabar de rodar, el voluntario de Shotlink (el sistema de medición del PGA Tour) apunta con su láser directamente a la bola y envía la información de la distancia total a Shotlink y a Golf Channel.
Según Justin Padjen, con siete años de experiencia en el manejo del Trackman, durante el fin de semana contarán con ello en el hoyo 8 y muy posiblemente en el 16 si se puede atacar el green con el driver.
Tras una primera jornada un tanto decepcionante, Tiger ha firmado una vuelta de +1 que le ha permitido subir 45 puestos en la clasificación, protagonizando así la mayor escalada del día, en parte gracias a un tremebundo putt de 28 metros embocado en el hoyo 4. Se trata del putt más largo embocado en el PGA Tour en las últimas cinco temporadas y el putt más largo para Woods desde 2001, cuya celebración se ha oído en todo el campo.
Pequeño zarpazo de Tiger que en la tercera jornada intentará recortar distancias con el cuarteto de líderes que se encuentran en -1. Si se repiten las condiciones de hoy, seis golpes de ventaja no son nada definitivos en un campo que se ha mostrado tremendamente fiero bajo estas difíciles condiciones.
Una hipotética victoria del número uno del mundo supondría su título número 80 en el PGA Tour. Como una familia de fans atestiguaban hoy en sus camisetas, y en la cabeza rapada del menor de los hijos (sí, habéis leído bien, en la cabeza rapada), Woods tiene 79 victorias y 14 majors “and counting”…
El agua nunca es un aliado en el golf, y ya quedo claro el jueves al tener que ser suspendido el torneo por la aparición repentina de una tremenda tormenta. Sin embargo, en esta segunda ronda el sol brillaba y… el viento soplaba. ¡Y vaya si soplaba! Como contaba Gonzalo Fernández-Castaño en esta entrevista, La combinación de ambos ha acabado por arruinar las actuaciones de gran parte de los 68 mejores jugadores del mundo. Y es que cinco vueltas por encima de 80 golpes, a estos niveles, no se ven muy a menudo.
Y hablando de combinaciones peligrosas…. Westwood y la prensa. Evidentemente no ha sido el mejor día para el inglés hoy y, tras más de una hora de entrenamiento vespertino (que he presenciado casi en su totalidad), no ha considerado que fuese buen momento para dedicarme unas palabas sobre la jornada. Esperad un momento… ¿para Westwood alguna vez es un buen momento para hablar con la prensa?
Leer el artículo completo.08 de Marzo de 2014
Gonzalo Fernández-Castaño no es de los que se esconden ni buscan excusas (véase el mensaje que ayer dejó en su cuenta de Twitter y que hemos reflejado en nuestro segundo «teletipo»), y tiene claro que la solución para la mayoría de los problemas golfísticos pasa por el trabajo y el esfuerzo. Por eso decidió ayer apurar hasta el último momento para afinar el swing en la cancha de prácticas en Doral, donde le robamos unos instantes para que nos hablara de la segunda jornada.
Leer el artículo completo.08 de Marzo de 2014
• Duelo con tintes Ryder en la zona noble de la clasificación del Cadillac Championship: encabezan el torneo cuatro estadounidenses (Reed, Johnson, Kuchar y Mahan) y los siguen a un golpe cuatro europeos (McIlroy, Molinari, McDowell y Donaldson). El galés, además fue el autor de la vuelta más baja en un día infernal con rachas que rozaron los 60 km/h.
• Graeme McDowell, ganador del US Open en Pebble Beach, segundo en Doral en 2013 y acostumbrado a lidiar con estas condiciones en los campos de las islas, está menos acostumbrado a sufrir tanto en Estados Unidos. «No creo que haya jugado en condiciones tan difíciles en Estados Unidos. Era como un día en el Open Championship, como el viernes por la tarde en St. Andrews en 2010 antes de que suspendieran el juego».
• El campo concedió pocos respiros a los jugadores, aunque Tiger, con su 73, ganó bastante terreno y obtuvo una inesperada propina en el hoyo 7. Su putt de 91 pies y siete pulgadas (27,737 m) es el séptimo más largo desde 2003 en el PGA Tour cuando se empezaron a registrar estas marcas con ShotLink. El récord lo conserva Craig Barlow, que en la primera jornada del Buick Open de 2008 celebrado en Warwick Hills G&CC enchufó un puro de casi 34 metros.
• La vuelta de Sergio García se vio lastrada por su funesto comienzo en el hoyo 10, pero el de Castellón no le perdió la cara al torneo en ningún momento y acabó la vuelta con un 76 que le permite afrontar el fin de semana a solo siete golpes de la cabeza, distancia salvable con 36 hoyos por delante. El español resumía su vuelta en Twitter.
Condiciones muy complicadas debito al viento. Quitando dos hoyos he jugado bastante bien. Esperemos que mañana nos traiga una buena vuelta.
— Sergio Garcia (@TheSergioGarcia) marzo 7, 2014
• Gonzalo Fernández-Castaño no recurría a los paños calientes y dejaba claro su parecer a través de esta misma red social: «Las condiciones duras no excusan mi mal juego de los dos últimos días 77-77. El Monstruo ha recuperado sus dientes y me está dando buenos bocados».
Tough conditions is no excuse for my poor game last couple of days 77-77. The Monster has his teeth back and it’s biting me pretty bad!
— Gonzalo Fdez-Castaño (@gfcgolf) marzo 8, 2014
• Con solo tres vueltas bajo par (un 70 y dos 71) y 76 golpes de media, como en la primera jornada solo un jugador fue capaz de firmar una tarjeta libre de bogeys. Si en la primera vuelta fue Jiménez, en la segunda fue el sueco Jonas Blixt, que hizo una ronda compuesta de 18 pares de tintes «faldianos».
• Resumen de bajas: 113 bolas se fueron al agua en la segunda vuelta, récord del torneo, y en esta edición del Cadillac Championship ya van 182, a solo 38 bolas de la marca establecida en 2004 (y eso que en aquel entonces el plantel era más amplio).
• Estadísticamente, de todos los hoyos que han sido remozados a fondo por Gil Hanse a instancias de Donald Trump, el 10 (némesis de Sergio García, que firmó un duro 9 en el mismo tras enviar dos bolas al agua) es el que se ha endurecido más. Este hoyo ha pasado de ser el decimoséptimo más duro de 2007 a 2013 al undécimo en 2014. ¿A qué se debe? Se han acercado los tees al green del 9, se ha llenado de agua el canal que separa el green del 9 del green del 10 y se ha movido el green a la derecha unas 55 yardas, para hacer que este
• La anécdota del día: por si los jugadores no tenían suficiente con evitar los obstáculos de agua, también debían andarse con ojo con los espectadores. Y si no que se lo digan a Luke Donald en el hoyo 10, que vio como una joven se hacía con su bola y se marchaba jugueteando con ella hasta que era interceptada por un fotógrafo.
Leer el artículo completo.